lunes, 10 de enero de 2022

Asesino de brujas 1 y 2



Autora: Shelby Mahurin
Géneros: Fantasía juvenil
Años: 2019-2020
Sello editorial: Puck (Urano)

Asesino de brujas es una de esas sagas que tienen una portada bonita, un buen trabajo de marketing y que te invitan a que leas esa saga que será el boom de la literatura fantástica juvenil. El trabajo de marketing sin dudas está bien hecho, uno compra el libro, las reseñas en general lo pintaban como un buen inicio de saga, pero todo se fue por la borda cuando comencé a leerlos efectivamente.

En el primer libro me encontré con Lou, una bruja que se oculta en medio de una ciudad de un estilo medieval francesa. Las brujas están vistas muy mal, de hecho se podría decir que estamos en la época de la inquisición, son perseguidas para luego ser torturadas y asesinadas por la religión de turno que tiene su potencia militar a su servicio. Pero Lou evita usar su magia y llamar la atención dentro de lo posible, y aunque su personalidad engreída y altanera intenta desbordarse continuamente, se oculta en las sombras de la ciudad y vive de robarle a la gente. 

Pero un día todo le sale mal, todo, y es casada a la fuerza con uno de esos militares, y tendrá que evitar que su esposo sepa que en realidad es una bruja y la lleve a la hoguera, así como también sigue queriendo permanecer oculta de una fuerza aún mayor que la propia iglesia y sus siervos, pero no lo sabremos hasta la segunda mitad del libro.



El primer tomo no me atrapó de entrada, sus personajes se me hacían muy genéricos y ya estoy algo cansada del prototipo de protagonista engreída que se manda macanas y termina hundiéndose más y más dentro del propio lodazal que creó ella misma. Si, son personajes adolescentes, si, quién me manda a mi caer dentro de las garras del marketing, pero quería realmente que me gustaran estos libros, no en vano compré el primero y le pedí el último a la editorial cuando se dio la oportunidad. Casi me ilusioné cuando me di cuenta que en la mitad del libro finalmente me estaba enganchando con la historia y hasta se me hacía entretenida, llegando al final del libro estaba muy atrapada a pesar de que no sintiera que era la mejor saga de fantasía del mundo…

Hasta que llegué al segundo libro…



WHY GOD WHY

No puedo explicarles lo malo que es el segundo libro, pero MALO así con mayúsculas y negrita, malo con ganas.  

Si el primer tomo lo clasifiqué en su momento como “pochoclero” en el segundo me atoré con el pop y me tuvieron que hacer una maniobra Heimlich para sacármelo de la garganta porque me estaba matando.

La autora mete un relleno abismal, literal me dormí con el libro en las manos, así mismo, insertó un montón de fanservice sin sentido, malo, con escenas de sexo que más que ruborizarme me hacían revolear los ojos. La protagonista en el comienzo del segundo libro está poco más que para internarse en un CTI y está teniendo sexo desenfrenado con el marido a escondidas del grupo de amigos… en serio W.T.F. creo que la autora no fue consistente, parecía más un fanfic escrito por una adolescente con las hormonas revueltas de la época de los grupos de MSN que un libro editado por una importante editorial en español, no solo la autora no cuidó a sus personajes, destrozó su propia historia con tonterías y sin sentidos.


Realmente no recomiendo esta saga, creo que hay libros de fantasía muchísimo mejores que no nadan en clichés, tratan mejor a sus personajes, se esmeran más en su desarrollo y en la construcción de la trama. Obviamente, no voy a perder el tiempo con el tercer libro tras esta mala experiencia, ni pienso leer nada más de la autora.  

domingo, 2 de enero de 2022

Balance anual 2021

 


Para muchos el 2021 fue un año terrible, me incluyo, perdí mi mayor ser querido, mi gato Gordo de 15 años, lo quería como un hijo y su fallecimiento el 28 de junio aún me hace desbordar en lágrimas, en salud tampoco fue el mejor, y lo único que se puede decir que me fue bien fue en los estudios. 

De lecturas mantuve un promedio de 40 libros por año, que estudiando y con las exigencias de la vida para mi fue un buen número, seguí dos retos de clubes de lectura, el de Margaret Atwood (de 6 libros leí 5) y de Stephen King (12/12 libros).


De hecho por #saldandoKing es que leí tantos libros escrito por hombres xD sino no suelo leer tanto, lo que me dio gracia que al llevar el conteo dio el resultado de paridad 24 escritos por mujeres y 24 por hombres (y 12 son de King).

De público al que están dirigidos los libros este año me dediqué mayormente a libros dirigidos para adultos, me alejé un poco del YA, y creo que fue una necesidad ya que no lo venía disfrutando tanto, precisaba lecturas más maduras, así como leí solo 8 libros de fantasía, de hecho los géneros que leí se mantuvieron muy parejos en números estadísticos, lo cual representa mucha variedad y eso me deja contenta .




Ahora un poco de salseo, eso que la gente quiere ver, lo mejor y lo peor del año:

Peores lecturas:

El encuadernador: La decepción del año, realmente esperaba una buena historia de esta obra, lo tenía todo, y decidió dejarlo de lado para ser una novela romántica lgbt completamente forzada, porque estoy segura que no fue por representación sino por números de venta que la autora lo hizo, no tiene sentido.

Los hijos del Rey: háblame de segundas partes malas, MALAS CON GANAS, insufribles e inentendibles los personajes, relleno a más no poder, fanservice forzado, aburrido de esos que terminas durmiéndote con el libro en la mano (me pasó).

Nueve cuentos malvados: Frustrante, si, tuve que abandonar un libro en el 2021 y fue este, me producía un desinterés total lo que pasara o dejara de pasar en estos relatos conectados por un poeta mal hablado y machista, y una escritora de fantasía que literalmente está viajando en su mundo.



Mejores lecturas:

TUVE MUCHAS BUENAS LECTURAS, y me duele tener que dejar tantos afuera: Mil soles espléndidos, El consentimiento, Carrie, Misery, Mil pájaros de papel, Cien años de soledad, La dependienta, Los siete maridos de Evelyn Hugo, Los amigos, 22/11/63, Los testamentos. 

Son muchos los libros que me encantaron por distintas razones y es difícil seleccionar cuales poner aquí, pero mencionaré tres diferentes por su formato, un libro físico, un audiolibro y una novela gráfica, como los tres ganadores en sus determinadas categorías.



La milla verde: Se volvió mi libro favorito de King, es una novela que entretiene desde las primeras páginas y que atrapa con la vida penitenciaria de los reclusos en el pasillo de la muerte y de los oficiales que los custodian, las dinámicas entre ellos y con los presos, las temidas ejecuciones y principalmente la historia de un hombre negro muy grande discriminado por su raza en los años 30, injustamente culpado y un ratoncito adiestrado nos conmueven a lo grande, hasta las lágrimas. Es una historia absorbente, realmente la recomiendo más allá de si has leído o no al autor, ya que no es una historia de terror, ni nada que se le parezca, es una historia única y diferente.

La pregunta de sus ojos: El mejor audiolibro del año, lo escuché mientras hacía las tareas de la casa, la adaptación ganó el Óscar a mejor película extrajera, todo el mundo ya la debe de conocer y sino, si les gustan las historias río platenses con un narrador mal hablado que nos hace reír a carcajadas con su humor negro (el narrador del audiolibro es un capo), va recomendada.

Éramos el enemigo: aquí una novela gráfica que relata los años de la infancia de George Takei en los campos de concentración estadounidenses, cuando se luchaba la SGM, poco se habla de estos campos, y aquí vemos la perspectiva del actor y activista de ascendencia japonesa que vivió su infancia en ellos. Lo que fue perderlo todo y luchar para recuperar no solo lo material sino también su respeto e identidad social cuando su familia retornó a la sociedad estadounidense, es una historia muy dura, no tiene nada de ficción y analiza distintos eventos sociales que marcaron este sector de la sociedad.



Fue un año variado y rico en lecturas pero muy difícil en lo personal, que me hizo compartir muy pocas reseñas por este medio y escribir algunas cosas cortas en Instagram donde quizás haya tenido más actividad, por eso de la inmediatez y la no tanta elaboración que permite (y requiere) dicha red social, sin embargo siento que aquí se lee mucho más y que allí muchos solo se quedan con la imagen y siguen de largo sin leer el texto que uno escribe, me pregunto como puedo mejorar para balancear el trabajo en ambos espacios, pero sin dudas eso también va a depender de mi estado anímico.


Para este año lector mi meta es poder seguir sacando libros de mis pendientes, muchos se van a ir en el club Saldando pendientes que leeremos autores japoneses, y lo otro que pido es salud para mi y para mis seres queridos, ya estoy cansada de hacerme exámenes médicos y visitar doctores -.-

Por un año 2022 con salud y buenas energías.