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jueves, 27 de enero de 2022

De qué hablo cuando hablo de escribir - Ensayo



Autor: Haruki Murakami
Año: 2015
Género: Ensayo
Páginas: 296
Sello editorial: Tusquets (Planeta)


Murakami es un escritor muy especial, hay gente que lo quiere y gente que lo detesta, tanto en occidente como dentro de Japón por diversas razones, que deja en claro en este libro. Cada uno está en su derecho de lo que piense sobre el autor, pero también es cierto que es un escritor destacable a su manera.

En el 2022 en Saldando Pendientes (club de lectura virtual en el que este año leemos autores japoneses) decidimos leer 5 de sus obras; buscamos que fueran de las más representativas del autor y que también fueran distintas entre ellas, por lo que necesitaba más información sobre su trabajo, con la gran complejidad que Murakami se trata de una persona muy reservada, que no gusta de dar entrevistas, y que por tanto difícilmente se encuentre material para el trasfondo de sus obras.

Este libro se puede ver en partes, las partes donde Murakami cuenta su epifanía a la hora de convertirse en escritor a los 29 años, lo deficiente de sus primeros trabajos que lo llevaron a la fama, y cómo poco a poco fue ejercitándose con distintas técnicas de escritura para llegar a mantenerse como escritor por tantas décadas. Por otro lado, están las partes donde, basándose en su experiencia, aconseja a los nuevos escritores y los alienta a escribir, pero lo más rico del libro son esos segmentos donde se da rienda suelta para hablar de sus experiencias y pensamientos relacionados con la escritura, donde finalmente podemos sacarle jugo y relacionar con sus obras, lo que a fin de cuentas yo buscaba para mi club de lectura: “el trasfondo” de la persona atrás del escritor.

Foto tomada por The New York Times.


Si tengo que destacar algo sobre esto diré que me inspiró muchísimo respeto, el como se sobrepuso a experiencias tan desagradables como fueron las críticas literarias que buscaban destrozarlo como escritor y como persona, como cada embiste simplemente sirvió para fortalecerlo y mejorar. Por otro lado, adoré que expresara su opinión sobre la sociedad japonesa, las carencias que tiene en pos de la eficiencia y cómo se ha perdido la humanidad en situaciones extremas, y el permitirse tener momentos que enriquecen a las personas aunque no entran en ese “estándar” de eficiencia japonesa, elementos que han enfermado a esa sociedad, que la han deshumanizado. 

Si algo me queda claro de Murakami es que es un hombre sencillo, que quiere vivir tranquilo pero que también no se deja pasar por arriba: si tiene que pelear va a pelear. Es también un tipo muy solitario y que le gusta hacer sus cosas a su manera. Además de agradecido con sus lectores, se nota que le gusta hacerles llegar su agradecimiento de ciertas maneras, mientras que del mundillo de la crítica y el periodismo que le han hecho la vida imposible, se mantiene lo más alejado posible.

No es un libro para todo el mundo, sin embargo lo recomiendo a sus lectores, a quienes realmente le gusta Murakami, porque van a entender mejor que nadie sus opiniones y sus consejos. Es una linda manera de conocer al autor detrás de los libros que tanto nos gustan.

Y ustedes, ¿leyeron algo del autor?

jueves, 26 de marzo de 2020

Escucha la canción del viento y Pinball 1973 - dos nouvelle


Autor: Haruki Murakami
Escucha la canción del viento: 112 páginas, publicado originalmente publicado en 1979
Pinball 1973: 146 páginas, publicado originalmente en 1980
Género: Novela contemporánea 
Sello editorial: TusQuets (Planeta)


Como algunos saben soy una fan de las obras de Murakami, sin embargo me faltan obras por leer, y por ello me impuse mi reto para la vida para leer todas sus novelas. Es así que finalmente logré conseguir este recopilado de sus dos primeras obras que componen los primeros tomos de la saga “The Rat”. Los siguientes tomos que la componen son La caza del carnero salvaje y Baila, Baila, Baila; este último lo leí hace muchos años y si bien me gustó sentía que estaba leyendo algo que había iniciado antes… años después me vine a enterar que era el cuarto tomo de la saga y que la editorial los estuvo publicando de atrás para delante…

Escucha la canción del viento es la primera obra escrita por Murakami, primera primerísima, porque le dio por escribir luego de un momento de “epifanía” en medio de presenciar un partido de béisbol. Mandó el manuscrito para un concurso literario y al tiempo lo llamaron para avisarle que había ganado. Si no fuera por eso él no hubiera seguido escribiendo y nos hubiéramos perdido sus más grandes obras. 

Es difícil de hablar de Escucha la canción del viento, porque mismo para mi, que tengo experiencia con el autor, me resultó muy desordenada y pesada, claramente se sentía como un borrador de lo que podría haber sido una gran historia pero sin pasar por editor, siendo el trabajo de alguien que no tenía experiencia escribiendo. 



En esta historia se nos introduce al protagonista, el narrador, un joven estudiante universitario que ha regresado a su ciudad natal por las vacaciones y se encuentra en el bar de Jay con su amigo “El Rata”, del que nunca supo su nombre pero sabe que viene de una familia adinerada porque el mismo rata se lo cuenta, y menciona cómo detesta a la gente rica.

En esta nouvelle sentí que todo el relato iba y venía de manera caótica. Quienes tengan experiencia con el autor sabrán que él suele jugar con el relato pero se comprende; aquí directamente me peleaba con cada párrafo para poder avanzar. Además me sentía… “incómoda” (quizás sea la palabra) porque el relato era completamente snob: muchos sabemos que Murakami tuvo su bar donde homenajeaba al Jazz,  su gran pasión musical que siempre nos está nombrando artistas y temas, pero acá se sentía muy forzado, como puesto a presión, todo parecía que podía perfectamente pasar en un pueblito de Estados Unidos y de casualidad nos enteramos que estábamos en Japón porque se mencionaba alguna localidad. No saber dónde me encontraba, hasta que adentrado el texto se mencionó finalmente alguna localidad, me generó mucha inquietud, no terminaba de situarme dónde estaba pasando todo y me sentía perdida. Se notó mucho aquí la inmadurez de Murakami a la hora de escribir, ya que entre el relato desordenado y lo snob de alabar lo extranjero (salvo algún comentario a la pasada sobre los movimientos estudiantiles de los 60), no hacía ninguna referencia ni de costumbres a su propio país rayaba lo pedante.



Cuando llegué a la segunda nouvelle, Pinball 1973, admito que sentí algo de miedo de comenzar el relato y volverme a pelear con las palabras ¿acaso era que había perdido la magia ante un gran autor que admiraba? Decidí ir lentamente con el relato, no me quería abrumar y tampoco quería que me empezara a disgustar leer al autor, así que me sentí feliz de ver la estructura del relato más trabajada, se notaba más pulcro el juego de los tiempos y que había un trabajo ya acompañado por un editor.

Pinball 1973 sigue la historia de los mismos personajes, el narrador y el Rata, pero por separado. El narrador tiene su empresa de traducción de textos junto a un socio, y de un día para el otro aparecen unas gemelas en su casa. El Rata por su parte se siente inconforme con la vida, anhela un cambio y peleará con eso en todo el relato.

Si bien al comienzo me costó adentrarme en la historia, un poco por miedo admito, otro porque aún sentía inmaduro al escritor, en cierta parte comencé a reírme con algún diálogo (más que nada con las gemelas) y cuando el narrador se apasiona por las máquinas de pinball, no podía despegarme de las páginas leyendo su historia. Al final se siente una especie de metáfora, algo que me hizo pensar en el realismo mágico de sus novelas posteriores y me hizo reformular algunas ideas que tenía de otros libros que había leído de él. Al pasar las últimas páginas me sentí más tranquila, sentí que había vuelto la magia y que además comprendía mejor al autor.

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No recomiendo este libro para quienes hayan leído poco de Murakami, o que directamente no lo hayan leído porque va a ser un choque muy grande, probablemente se sienta pesado e incomprensible el relato, y eso provoque que muchos de ustedes decidan apartarlo habiendo tantas obras maravillosas de su autoría. Por otra parte, si lo recomiendo para quienes como yo estén adentrados en su mundo con varias novelas leídas; si bien cuesta al principio, y quizás los haga dudar como me pasó a mí, probablemente sientan una rica satisfacción al pasar la última página y comprendan mejor a un autor que seguimos hace tanto tiempo, solo por eso, vale la pena el sacrificio.

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