Como saben yo era una de tantas que usaba Google+ y que terminó perdiendo todos los comentarios, fue de un día para el otro y sin darnos solución alguna como nos comunicaron posteriormente, admito que fue un golpe bajo para mi, desde las entradas super comentadas a otras que tenían pocos comentarios, para los bloggers los comentarios son alimento de lo que escribimos, es producto de esfuerzo, y por eso agradecemos cada usuario que nos lee y nos comenta al final.
Me dolió mucho volverme a parar después de perder todos los comentarios de google+, pero antes que nada les explico por qué rayos usaba google+. Cuando abrí el blog en el 2012 yo usaba los comentarios que venían por defecto en blogger, pero a principios del 2013 me pasó algo que no se lo deseo a nadie y es el ciberbullying, en el blog comenzaron a dejarme comentarios muy personales y agresivos de forma anónima, no tenía manera de detenerlos y me daba “vergüenza” que otro usuario los viera esos comentarios tan horrendos que me hacían sentir tan mal, antes que yo pudiera borrarlos. Estuve por ir a delitos informáticos de la policía, y en medio de eso buscaba una “solución” para detener los comentarios anónimos. La solución con mis escasos conocimientos de web fue pasar los comentarios a google+, y al tener que usar una cuenta con nombre y apellido hizo que los acosadores no comentaran más.
Tengo mis serias sospechas de quienes pudieron ser, de eso quédense tranquilos, pero por suerte nunca más tuve trato con los sospechosos, y nunca más me volvieron a dejar mensajes.
Ahora siento que tengo que empezar de cero, pero espero que ya volverá todo a la normalidad.
Si no he comentado en sus blogs, ahora ya saben por qué, y si son nuevos y no les devolví la visita, entiendan que la razón fue que perdí sus comentarios y no llegué a visitarlos por eso.
Ahora sí, la reseña...
El archivo (El archivo #1)
Autora: Victoria Schwab
Año: 2013
Páginas: 376
Sello editorial: Destino (Planeta)
Como algunos sabrán, Schwab viene de gira este año por Latinoamérica y uno de los países elegidos es Uruguay. Nunca había leído nada de la autora y cuando encontré este libro en un outlet no dudé en llevármelo y comenzar a leer su obra.
El libro nos presenta en sus primeras páginas a Mackenzie, una adolescente que perdió a su hermano menor en un siniestro de tránsito y que se ve obligada por las ocurrencias de su madre a mudarse de ciudad, para así alejarse del dolor y que toda la familia lleve mejor el duelo, iniciando un proyecto de café en un edificio de apartamentos que en sus inicios solía ser un hotel.
Pero si leyeron la contratapa del libro notarán que esto es algo bastante diferente de lo que se contaba allí, ya que Mac es una adolescente nada común: ella carga con un puesto heredado de su abuelo, una segunda vida a la que accede con una llave, y le permite ingresar a los estrechos a capturar las historias de los muertos y devolverlos al archivo, un lugar manejado por unos particulares bibliotecarios.
Ella es una guardiana, una portera, y su trabajo permanece oculto a su familia, por lo que debe ocultar sus heridas de los combates, y llenar de mentiras su vida.
A veces el hype nos juega en contra. y eso me pasó con este libro que tardé casi un mes en leerlo porque sufrí las primeras 100 páginas; cuando leí la sinopsis del libro me llevó a imaginarme una realidad lejana a la nuestra, incluso me llevó a pensar en la biblioteca de “El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas” de Murakami, donde los cráneos de los unicornios son quienes cuentan las historias (nada peor que comparar uno de mis libros favoritos con El Archivo). Pero me encontré algo menos “fantástico” y más dilema adolescente. No conseguí empatizar con la protagonista que simplemente no me terminó de cautivar (ni de cerrar cuando cuenta su pasado con 4 años, c.u.a.t.r.o años, y la gurisa ya estaba entrenada), así como la historia cargada de clichés que en cierto momento me hizo sentir que estaba viendo una película adolescente estadounidense.
Se supone que la trama está cargada de giros y de cosas que van obstaculizando el trabajo de Mackenzie, al surgir una serie de perturbaciones que generan que más historias se escapen y que todo se vaya de control, pero me vi venir cada una de las respuestas a esas complicaciones, ninguna revelación me sorprendió, era como todo estaba ahí para el que lo quisiera ver.
Si tengo que destacar qué me gustó, recaería en que a la mitad del libro me atrapó y lo terminé devorando porque la narración da lugar a la acción y el romance (aunque muy holiwoodense todo) y pasa a leerse con gran fluidez, más allá que la trama resultara predecible. El personaje que más me gustó fue uno de los secundarios que cobra más fuerza en la segunda mitad, que si bien se viste a lo “chico malo” su personalidad resulta ser muy adorable y divertido, contrastando mucho con la imagen que aparenta, lo cual lo hizo ser agradable.
Resultó ser una novela para pasar el rato, no me resultó relevante ni tampoco pésima, digamos que fue un término medio. A esto agregarle que el libro cuenta con un segundo tomo (y un tercero anunciado) pero perfectamente se lo puede dejar por aquí ya que cierra bastante la historia. Quizás a quienes gusten más de las novelas para un público adolescente la disfruten mejor, por mi cuenta creo que no leeré el segundo tomo, pero si le daré una segunda oportunidad a la autora con otra saga más para jóvenes-adultos.






























