jueves, 29 de marzo de 2018

El cuento de la Criada - Libro



Autora: Margaret Atwood
Año: 1985
Páginas: 475

Sin previa explicación, nos encontramos de un momento a otro leyendo una narración que se hace en primera persona y en presente de una Criada. Ella se presenta y se nos va explicando, en medio de su rutina del día a día, en qué consiste ser una Criada, cómo llegó a convertirse en una y qué pasó con Estados Unidos que ahora se llama Gilead.

¿Y qué es una Criada? Una Criada es una mujer biológicamente apta para tener hijos saludables; su función es esa, ser un contenedor. Ella es propiedad de un Comandante, del Estado, y su función es tener un hijo bajo los rituales mandados por una nueva religión (que se asemeja a una secta) del nuevo gobierno dictatorial.

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Las mujeres han pasado a ser esclavas clasificadas en colores y uniformes, seres sin derechos ni identidad, sean como “Criadas” o “Marthas” (las mujeres mayores que hacen las tareas de la casa); también existen las “Esposas” y las “Tías”: las Esposas de los comandantes que mandan dentro de sus hogares, y las Tías que entrenan a las Criadas y llevan el control bajo la nueva Fe. Y bueno, quien no entra en estos puestos… se presume que tendrán un destino horrible moviendo desechos tóxicos.

Existe mucho resentimiento, resentimiento de un pasado donde parece que todo se fue al diablo y recae la culpa en las mujeres (porque a alguien hay que culpar) y el propio resentimiento de las Esposas hacia las Criadas, ya que las viejas mujeres no pueden concebir, y dependen de las Criadas para tener un hijo propio, en un mundo donde concebir un hijo sano parece una tarea casi que imposible.

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Bajo una nueva realidad parece que se ha retrocedido en el tiempo, se vive bajo el sometimiento religioso y de poder militar, doctrinas que nadie se atreve a desafiar porque las consecuencias derivan en una muerte segura. La libertad entonces se vuelve un deseo inalcanzable. 

“Un retorno a los valores tradicionales. No consumir, no desear. Si no consumo, ¿por qué si deseo?” Capítulo 2.


Seguramente esto los remonte a “1984”; a mí me sucedió eso, lo sentía igual de pesado y no podía dejar de pensar en lo similares que eran, hasta que me di cuenta del quiebre que hace la narradora con la situación: ella normaliza toda la situación y busca la burla, el comentario mordaz, y juega con su estatus de Criada frente a otros hombres que no la pueden tocar al tratarse de un objeto casi sagrado bajo este nuevo gobierno. Su ironía nos salva en la introducción y nos conduce a continuar la lectura, a que sea más llevadera incluso cuando lo que está narrando es desgarrador o indignante; sino creo que la lectura sería imposible y mucho más dura.

“Pronto descubro que en realidad no me avergüenzo. Disfruto con el poder” Capítulo 4


Sobre el final es abierto, para que uno tenga sus propias teorías. Posteriormente encontraremos dos capítulos extras, ubicados 100 y pico de años en el futuro en los que se hará un análisis de El Cuento de la Criada, dándole un contexto y deducciones que nosotros podemos hacer perfectamente. Esto me generó sentimientos encontrados porque sentí que quien comentaba hacia comentarios algo machistas que contrastaban con la crítica del libro (que más que futuristas se sienten retrogradas, y me pregunto si la sensación que dejaron fueron a propósito), y además que me gusta descubrir por mi cuenta partes “ocultas de la historia” y no que me las sirvan en bandeja; aunque se hacen algunas suposiciones que no fueron vislumbradas anteriormente, esa es la única novedad que se nos otorga en esos capítulos “extras”.

“Si esto es un cuento que yo estoy contando, entonces puedo decidir el final. Habrá un final para este cuento, y luego vendrá la vida real. Puedo decidir dónde dejarlo. Esto no es un cuento que estoy contando.” Capítulo 7


Me parece que es una obra realmente necesaria, por su crítica feminista, desafiando nuestra capacidad de análisis, y que para los amantes de las distopías les va a sorprender dándoles una realidad que si bien fue escrita en los 80, perfectamente podría ser situada en otras décadas, incluso en la actual; así de fresca se siente la narración. Un muy recomendado, un libro obligatorio para leer en algún momento de nuestras vidas, para reflexionar sobre la posición de la mujer tanto en el pasado como en la actualidad.

“Las noticias de los periódicos nos parecían sueños, pesadillas soñadas por otros. Qué horrible, decíamos, y lo era, pero era horrible sin ser verosímil. Eran demasiado melodramáticas, tenían una dimensión que no era la dimensión de nuestras vidas. Éramos las personas que no salían en los periódicos. Vivíamos en los espacios en blanco, en los márgenes de cada número. Esto nos daba más libertad. Vivíamos entre las líneas de las noticias.” Capítulo 10