miércoles, 25 de julio de 2018

Aniversario del blog + Kono Sekai no Katasumi ni – Película

Hoy el blog cumple 6 años y (quizás ya lo sepan) les voy a contar a mis nuevos seguidores como surgió: Hace un buen tiempo yo vivía comentando series y mangas en un foro del Uruguay; un día un conocido me dijo “¿por qué no te haces un blog para recomendar anime?”, y fue más o menos como que me hablara en chino, porque yo no sabía que era esa cosa loca de los blogs de reseñas, pero me metí, y comencé a reseñar, y a tener un lindo feedback de gente que me decía que le gustaba mi blog. Otro día me dijeron “¿por qué no reseñas libros en tu blog?” (porque en realidad lo que más hago es leer libros), y desde hace dos años esa semilla se apoderó del blog.

El anime tiene su peculiaridad a la hora de reseñar: por lo menos para mí lleva mucho tiempo, porque si bien me encanta, le dedico otro tiempo de producción, saco screenshots de las escenas que más me gustaron (porque no me gusta buscar imágenes random por internet); Por eso ustedes se preguntarán (especialmente los que me seguían por eso) ¿Por qué ya no reseñas tanto anime como antes? Es que desde hace unos años siento que el blog me queda chico para expresar lo que quiero de las series animadas, me falta movimiento, me falta una fluidez que siento que el blog no me lo da. Desde hace dos años (por dios como pasa el tiempo), estoy pensando una alternativa, una manera de solucionar este problema, y ahora que estoy por conseguir esos recursos voy a ver si puedo llevar a cabo ese experimento.

Va a ser un cambio drástico si lo consigo, pero es una decisión que medité por mucho tiempo, y que no es fácil de hacer, por lo menos para mí. Sinceramente amo el anime, es “mi refugio” de ahí el nombre del blog, pero quiero una mejor herramienta para expresar mis ideas.

También hoy les quería traer otra reseña, pero no llegué a tiempo con la relectura de cierto manga, que fue el primero que reseñé en el blog (MUY MAL YO pero tengo una buena excusa: la tesis me chupa demasiado tiempo), pero en su lugar, para no dejar el espacio vacío, les traigo una pequeña reseña de una gran película que moría de ganas de ver y vi hace poco, que es:


Kono Sekai no Katasumi ni


Quizás no les suene, pero esta película fue multipremiada tanto en su formato original como en su adaptación al anime. Esta historia de Fumiyo Kouno obtuvo los premios a la excelencia de Japan Media Arts Festival en manga, y una colección de premios en su película, como el premio a mejor animación por la Academia Japonesa, entre muchos otros.

La adaptación fue estrenada el 12 de Noviembre del 2016 (adaptando 3 tomos de manga en 2 horas de película), e inicia en los años previos a la Segunda Guerra Mundial enfocándose en la historia de vida de Suzu Urano, una niña de Hiroshima como cualquier otra, que estudia y ayuda en la casa, pero también que tiene una gran imaginación y le encanta pintar. Es una niña muy ingenua y dulce, fácilmente nos vemos entretenidos por ella mientras el tiempo avanza rápidamente y llegamos a su edad de casadera, donde un muchacho viene de lejos a solicitar ser su esposo.


Su matrimonio inicia con ese muchacho que parece que llegó de la nada, algo bastante peculiar de la época, y es afortunada de que la familia de su marido sean igual de afectuosos que ella. Si bien en esa época tenemos esa familia feliz, también da inicio la Segunda Guerra Mundial: por las calles comienzan a circular hombres con uniforme, la gente a trabajar en las fábricas o se convierten en administrativos del ejército, y el paisaje también se ve afectado por la bahía donde comienzan a circular grandes embarcaciones militares apareciendo hasta el famoso portaviones Yamato.


Suzu ya no vive en la ciudad de Hiroshima, pero igualmente estaremos sintiendo una tensión constante cada vez que se menciona la famosa ciudad vecina, y también la guerra se hará presente en donde vive ahora por los bombardeos, las alarmas y todo lo que trastoca el día a día normal de esa gente.


Creo que todos los que tengamos algo de interés en la historia sabemos lo que sucedió en Hiroshima, así que estaremos contando los años y los meses mientras se aproxima ese día horrible en la historia, mientras todo irá empeorando con los bombardeos cada vez más frecuentes, cerrándosenos el corazón en los momentos más duros que deberán enfrentar llenos de miedo, agonía y tristeza.



Cabe destacar que si bien la historia tiene sus momentos duros y frustrantes, no llega a los niveles de dolor de La Tumba de las luciérnagas, la emblemática película de Isao Takahata que está inspirado en las memorias de un escritor superviviente de la guerra, que es cruda, nos desgarra por dentro. En Kono sekai no Katasumi ni, que se podría traducir como En esta esquina del mundo, tenemos la calidez que dan los personajes, lo que nos permiten sobrellevar gran parte de la trama hasta la recta final cuando, ahí sí, no hay quien nos rescate del dolor de presenciar algunas escenas, no tan crudas pero sí dignas de una película en contexto de guerra. Si se preguntan si hay algo explicito que los haga salir huyendo del reproductor de vídeo, es muy leve, y no llega jamás al grado de Pies descalzos (que todavía no me he animado a verla completa).


Sobre la animación de Mappa aquí es de lo más curiosa, jugando con el estilo de la mangaka con sus colores pasteles y los diseños de personajes algo aniñados, pero siempre con una hermosa animación característica del estudio que no decae en calidad.


Creo que a quienes les gustan las películas históricas, con el drama no de los soldados, sino de los civiles que pasaban sus penurias en épocas de escases y que además debían afrontar mil dificultades para sobrevivir, esta película les va a gustar. El gran matizador de dolor es la propia protagonista, a la que van a querer abrazar en los momentos más duros, pero ella también va a crecer, madurar, y saberse cuidar y cuidar a su familia. Ya les digo, no se van a querer cortar las venas con un bizcocho como con La tumba de las Luciernagas, pero tiene sus momentos duros, que valen la pena apreciar. MUY recomendada, y ¡sólo dura dos horas!