miércoles, 7 de noviembre de 2018

Una novela criminal – Libro


Autor: Jorge Volpi
Año: 2018
Páginas: 493 (Con las notas finales)
Sello editorial: Alfaguara (Penguin Random House)


-Reseña de Mauro-

El 9 de diciembre de 2005, la televisión mexicana trasmitía “en directo” un accionar policial: la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada) atrapaba a dos terribles “secuestradores” y liberaba a tres “víctimas” en vivo y en directo. Ante las cámaras, las víctimas agradecían a Dios y a la policía de la SIEDO, pero los secuestradores actuaban extraño: Israel Vallarta aparecía confundido, diciendo en cámara que fue golpeado, mientras que su pareja Florence Cassez negaba todo.

El caso fue festejado por la policía y rápidamente se pasó a un juicio, pero tiempo después un programa televisivo revelaba una verdad: las imágenes habían sido una “recreación” para televisión. Para darle mayor problemática al asunto, Cassez era francesa, y el gobierno francés se fue metiendo cada vez más en el asunto, hasta que llegó a ser una cuestión de estado.



Imágenes reales del montaje de Televisa 2005

Hace tres años, el escritor Jorge Volpi decidió empezar a investigar sobre este caso, movido por la curiosidad y el impacto que tuvo caso en México y en Francia, pero también porque al comenzar a recabar información aparecen, tal como él lo marca al principio, una enorme cantidad de irregularidades y cosas que empañan el caso.
A partir de allí, el libro se va desarrollando al modo de “Novela de no ficción”, donde justamente el autor tiene el trabajo de transformar un relato verídico y con fuentes firmes, en una historia legible y entretenida. Volpi comentó que, en su primer manuscrito, la obra superaba las 800 páginas y era, según sus amigos, “ilegible”, así que le dio un enfoque de “novela”, editando y sacando partes, para mantener el gran ritmo de lectura.

Fuente

Uno, como lector, se siente rápidamente atrapado por la turbiedad del asunto y, sobre todo, porque uno empieza a entrever las injusticias y la corrupción de un sistema policial y judicial que fabrica causas. Aquí también vemos la mano del autor: él marca desde el comienzo sus dudas, y es imposible seguir leyendo sin que nosotros no dudemos a la vez. Volpi así acaba de un plumazo con una falsa “objetividad” que no toma partido, porque él hace el libro tomando como partido querer “llegar lo más cerca a la verdad”.
Las desventuras de Israel y Florence se nos hacen vívidas, no solo por la descripción de su tiempo en prisión, sino también porque antes el autor nos ha contado sobre sus vidas, así que los sentimos "cercanos". Lo que si no habrá son monólogos internos o pensamientos de los protagonistas que no hayan sido expresados en público: ante todo, el autor se maneja solamente con sus fuentes.
En eso, esta "novela de no ficción" se aparta de la inmensa mayoría del llamado "Género Negro", porque no pone la vista desde las víctimas, los victimarios o la policía, sino que habla del caso y cómo la policía lo va construyendo, consiguiendo testigos dudosos que cambian sus declaraciones, atrapando a supuestos cómplices, y torturando cuando sea necesario cerrar la "narrativa" de Israel y Florence como "secuestradores".


Recibí este libro gracias a Penguin por a la visita del autor a Uruguay en su gira tras haber ganado el Premio Alfaguara a la “Novela del Año”, tuvimos el honor de conocerlo y presentarlo junto con Stephanie y Agustina (Del #Clubdelectura.uy). Allí Volpi nos contó no solo sobre su trabajo con la obra, sino también sobre sus intenciones con la misma: ser un llamado de atención sobre el uso de los gobiernos y la policía de las fuerzas, el peligro de los medios de comunicación que solo buscan el impacto, y como la justicia es más sobre los intereses que sobre las leyes. 


Agustina, el autor: Jorge Volpi, Stephanie, Mauro

Personalmente, el libro me gustó mucho, sobre todo por su narrativa y su caso real; aprendí sobre algo que desconocía y que llegó a provocar serios problemas diplomáticos entre los presidentes de México y Francia en su momento (ambos jugando para sus seguidores).
Es cierto que a veces la cantidad de información (por la cantidad de involucrados) pueda marear, y que los informes policiales pueden pesar (aunque el autor se toma el trabajo de hacerlos digeribles), pero el ritmo no se pierde y uno se siente enganchado hasta el final. Y la verdad es un acercamiento muy interesante y novedoso a la vieja fórmula de Novela Negra donde escritor que juega a “documentar objetivamente” un crimen (como en “A sangra fría” de Truman Capote). Muy recomendada para los fanáticos de las novelas de crimen, política, Historia y misterio. 

Muchas gracias a Me Gusta Leer por el ejemplar, pueden encontrar más información del libro en su sitio web.