domingo, 18 de marzo de 2018

Sensatez y Sentimientos #UnAñoConJane



Autora: Jane Austen
Páginas: 309
Año de publicación original: 1811
Sello editorial de esta edición: Debols!llo (Penguin Random House)

Cómo les he contado anteriormente #UnAñoConJane surgió como un capricho entre amigas del #ClubdelecturaUY para leer (las que aún no lo habían hecho) y releer, las obras de Jane Austen; luego surgió la idea de compartir públicamente la lectura conjunta, y así creamos #UnAñoConJane y las redes sociales @docemesescon (porque “unanocon” quedaba feo xD).

Yo soy una de esas que ya leyeron la obra de Jane, pero hay libros como estos que, tras el paso del tiempo y con otras lecturas, con otro bagaje, una obtiene nuevos matices que quizás la primera vez se le pasaron por alto.

La historia se enfoca en las hermanas Elinor y Marianne Dashwood, que ven su vida trastocada en el momento que su padre fallece, y su hermanastro (hijo del primer matrimonio de su padre), hereda todo el lugar.

Las hermanas Dashwood, junto a su madre y una hermana menor (que mete algún bocadillo en alguna escena perdida), se ven entonces obligadas a mudarse dejando atrás su hogar lleno de bellezas y comodidades, además de quedar con una fortuna escueta y sólo tres de sus empleados, pasando a alquilar una casita de campo que es propiedad de un primo de su madre.

En el comienzo del libro nos dedicaremos a conocer a estas hermanas y quienes la rodean:

Veremos como Marianne, que posee una personalidad alegre y enérgica, que manifiesta su felicidad y descontento sin recato alguno, se enamora a primera vista de un muchacho que la salva tras torcerse un tobillo por corretear bajo la lluvia. Ese amor parece ser compartido por Willoughby (el muchacho en cuestión), y da para hablar a toda la familia y los nuevos vecinos.

Imágenes de la película tomadas de aquí

Elinor por su parte es una muchacha sumamente recatada, la sensatez personificada; siendo la mayor se siente en el deber de ser el apoyo de su madre y de ocultar sus sentimientos para el bien de la familia. Es así que todos desconocen el torbellino de emociones que en realidad siente realmente por el hermano de su cuñada, Edward Ferrars. 


La obra en su comienzo se siente algo lenta o pesada, ya que el primer tercio del libro se trata de una introducción a los personajes que rodean las protagonistas. Aquí Jane Austen decide abrir un abanico de personajes de clase media alta y alta, a los que decide parodiar exagerando sus personalidades.

Tras pasar esta parte, la trama cobra mayor ritmo y las protagonistas se verán enfrentadas a distintas situaciones relacionadas a sus romances que las llevaran al límite, demostrando que tanto la “sensatez” como el “sentimiento” al extremo pueden tener consecuencias tanto buenas como negativas, y que al final tener un poco de ambas es lo mejor (y esto es básicamente lo que me quedó de la primera lectura).


En la segunda lectura me percaté de algo que en la primera oportunidad no le había prestado atención: cómo se habla del dinero, el estatus, y las apariencias. Claramente en los otros libros de la autora esto también se ve, ya que sus historias suelen ser protagonizadas por muchachas que se desenvuelven en ambientes de altos estatus (lo cual no quiere decir que ellas sean puntualmente ricas); Pero en este libro sentí como que esto estaba acentuado en la persecución de algunos personajes en busca de fortunas además de que se habla explícitamente de ello en la propia narración:

“Al coronel Brandon, (…), le dedicó una inquisitiva mirada de curiosidad dando a entender que le interesaba precisar si era rico, para tratarlo también con deferencia y cortesía.” Pág. 181

Creo que en esta obra, la primera de las seis novelas que publicó, Jane nos llevó a una sociedad exagerada en las personalidades de sus personajes, que tanto hablan de dinero, cuando no están necesitados de malos entendidos y escándalos para solucionar su aburrimiento. Sigo pensando que esta no es de las mejores obras de Jane Austen, pero sin dudas es un clásico y uno muy entretenido teniendo por mensaje que el amor construido es lo ideal, y así como lo demuestra en varias de sus obras: un flechazo puede que no sea lo más conveniente e incluso traiga muchos problemas para sus protagonistas.


Dejo de yapa la fotografía de la primera reunión de #UnAñoConJane donde nos encontramos en la librería Escaramuza a discutir de esta obra, generándose diversidad de opiniones lo cual siempre resulta enriquecedor. ¡Muchas gracias a quienes asistieron! y las disculpas a quienes no pudieron entrar por el espacio limitado, esperamos volver a tener la misma recepción para Orgullo y Prejuicio.