miércoles, 31 de enero de 2018

La Peste - Libro



Autor: Albert Camus
Año: 1947
Páginas: 243
Sello editorial: Editorial Sudamericana

-Reseña de Mauro-
(Ana no pudo terminar este libro)

Albert Camus (1913-1960) fue un escritor, dramaturgo y filósofo argelino-francés, ganador del Nobel de Literatura en 1957 y ligado a la reflexión sobre “el absurdo”. Nació en Argelia en una familia de colonos franceses, fue miembro de la resistencia francesa durante la 2° Guerra Mundial y murió en un accidente de automóvil después de decir que era una estupidez morir en un accidente así.

“La Peste” nos sitúa en Orán (ciudad del norte de Argelia), en algún año de la década de 1940, y narra a modo de crónica las vivencias de los habitantes de la ciudad ante la llegada de una epidemia de peste negra. El libro empieza algo caótico quizás, presentando a los diversos personajes, aunque seguirá muy de cerca a Bernard Rieux (un médico cuya mujer está fuera de la ciudad en un hospital), Jean Tarrou (un veterano amable que guarda un registro de gente que le parece interesante), Joseph Grand (un empleado público administrativo obsesionado con escribir un gran libro), Raymond Rambert (un periodista que llega a la ciudad poco antes de la peste y cuya amada vive en Francia), y Cottard (un hombre que intenta suicidarse al comienzo de la novela, pero que se encuentra muy cómodo con la peste instalada).


Imágenes de la película

Para algunos, el libro puede ser una metáfora de la dominación nazi y la resistencia francesa; para otros, una reflexión sobre como el gobierno limita las libertades de las personas a medida que la situación se agrava, pero también sobre la capacidad de solidaridad humana en una catástrofe.

Cuando estalla una guerra, las gentes se dicen: “Esto no puede durar, es demasiado estúpido”. Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar.”

Ante esta situación, donde la muerte deteriora la ciudad y la vida de los habitantes, el libro plantea las acciones de la gente, del gobierno, las explicaciones que se buscan, las soluciones que se persiguen y las vidas que se pierden. Camus pone a todos sus personajes a reflexionar sobre la vida, su sentido, y la muerte.



Entre los religiosos que buscan darle una explicación moral a la peste y los doctores que buscan salvar gente, la separación y la tragedia van sacando lo mejor (y lo peor, aunque no es tan señalado) de la gente. Y aquí no van a aparecer grandes héroes, ni actos gigantescos de compasión o de salvación, sino más bien hombres comunes, limitados, humanos, que luchan incansablemente contra la peste, mientras el gobierno aplica cada vez más controles y la gente pierde la esperanza.

"-…esta es una cosa que un hombre como usted puede comprender: ¿No es cierto, puesto que el orden del mundo está regido por la muerte, que acaso es mejor para Dios que no crea uno en él y que luche con todas sus fuerzas contra la muerte, sin levantar los ojos al cielo dónde Él está callado?
-Si-, asintió Tarrou, -puedo comprenderlo. Pero las victorias de usted serán siempre provisionales, eso es todo.
Rieux pareció ponerse sombrío.
-Siempre, ya lo sé. Pero eso no es una razón para dejar de luchar."

He leído este libro dos veces en mi vida, y en ambos momentos me ha llegado con fuerza, por sus personajes, por su prosa y por sus planteos. La primera me hizo llorar, y la segunda (para el Club de Lectura) me llenó de cierta convicción, de cierta rebeldía. Es imposible no sentirse de alguna forma cercano a los habitantes de la ciudad, y uno se encariña con los personajes que hacen todo lo que pueden en esa situación, peleando contra la muerte y el absurdo de la peste.



Para aquellos que, como yo, nos sentimos más cercanos al “Existencialismo” (La idea filosófica de que la existencia precede a la esencia, o sea, de que existimos antes de “ser alguien”), esta obra muestra temas que atraviesan a toda la humanidad y sus angustias.
Creo que la novela, a pesar de su tema y muchos de los planteos, pretende mostrar que hay cosas que si valen la pena en la vida, una vida donde es absurdo buscar un sentido superior excepto el que uno consigue en la lucha misma por encontrarse: el amor, la amistad, la felicidad, la justicia. Una frase, cerca del final, resume para mí la obra entera:
"En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio"

En resumen, en mi experiencia este libro es un gran libro. Si, es duro, es complicado de entrarle al principio, y creo que si uno tiene cierto conocimiento previo del existencialismo como filosofía le saca algunos temas claros, pero tampoco es un libro inaccesible ni ajeno a la vida diaria.
Justamente, Camus quiere mostrar como esa “vida diaria” se quiebra ante la peste (o cualquier gran tragedia), y que ante eso, ante la tragedia y la muerte, solo queda la lucha por recuperar la dignidad y la felicidad. Recomendado para todos.

"Todas las desgracias de los hombres provienen de no hablar claro."

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