lunes, 8 de enero de 2018

Pax – Libro


Autora: Sara Pennypacker
Ilustrador: Jon Klassen
Año: 2016
Páginas: 298
Sello editorial: Nube de Tinta (Penguin Random House)

A comienzos del año pasado una novedad infantil-juvenil comenzó a aparecer en las librerías; tenía un zorro en la tapa y apenas lo vi me dije “lo tengo que leer”. Amo los zorros, son como perros-gatos, y amaría tener uno aunque mi pareja, Mauro, no me deja porque dice que son bichos salvajes… El hecho es que, tenía altas expectativas por leer este libro, y lo fui postergando porque mi estado emocional no me permitía meterme en historias desgarradoras, que por la contratapa, imaginaba que sería así.

Ahora… ¿lo fue?

La contratapa nos relata parte de lo que es el comienzo de esta historia:

Peter crió un pequeño zorro que había perdido a su mamá (como él) en un accidente de tránsito. Lo crió desde que tenía un par de semanas de vida por lo que Pax es un zorro manso y juguetón que desconoce lo que es la vida salvaje y no sabe cazar. Cuando la guerra se aproxima, su padre le da el ultimátum para dejar al zorro en el bosque e ir a vivir con su abuelo, a 500 kilómetros de allí.

Tras hacerlo Peter se culpa a sí mismo por haberlo abandonado, ya que probablemente muera de hambre. Es así que Peter decide retornar a pie, aunque desconociera que lo que sucedería a continuación le impediría reencontrarse con su zorro, pero le serviría de aprendizaje para conocerse a sí mismo. 

El relato está dividido en capítulos intercalados, unos desde la perspectiva de Pax y otros desde la de Peter.

Los capítulos de Pax me parecieron maravillosos, se nota que la autora investigó y que ama los zorros, porque cuenta con lujo de detalles el comportamiento del zorro, por lo que uno puede visualizarlo con facilidad, confraternizando con otros animales o poniéndose a la defensiva, buscando olores de su humano que lo abandonó y planeando cómo encontrarlo.

Esta parte de la historia me pareció brillante, además que todo el libro nos está alertando sobre una guerra inminente, que afecta a los humanos y a los animales por igual, siendo una dura crítica en la que la autora intenta enseñar a un público joven las consecuencias de la guerra.

“Existe una enfermedad que a veces afecta  a los zorros. Hace que abandonen su comportamiento habitual, que ataquen a los extraños. La guerra es una enfermedad humana parecida a esta.” Pág. 81

Si bien me encantó esta parte de la historia, con sus puntos tristes incluidos (aunque no me llegó a emocionar), lo que no me gustó para nada fue la historia de Peter. Aquí fue donde mis expectativas chocaron fuertemente con el relato.

Choqué desde un comienzo con sus decisiones, y no me refiero solo a lo de abandonar al canino, porque claramente no fue su decisión dado que fue forzado a ello. Lo que me molestó fue desde el momento que decide ir a buscar a Pax es que me encontré discutiendo internamente con todo lo que hacía y dejaba de hacer. Es un niño me dirán, si y no, creo que algunas se caían de obvias para un jovencito de 12 años, por lo que lo sentí poco creíble a esta parte del relato, quizás si algunos eventos hubieran sido estructurados de otra manera lo hubiera sentido más real, así como sentí el relato de Pax.

A esto se le sumó a que el relato de Pax permite una lectura ágil, mientras que la del chico se siente estancada, y creo que se debe a un fallo de la autora en su manera de redactar, más allá de las situaciones en las que mete al personaje. Uno no avanza con el relato de Peter y “de golpe y porrazo” en el desenlace pasa a sentirse bruscamente apresurado. No lleva bien los ritmos, se siente algo descuidado o desordenado quizás, en tanto que la narración de Pax la sentí redonda.  



Así y todo, pienso que el libro en general consigue transmitir sus mensajes de conocerse a sí mismo, crecer y avanzar superando los miedos que uno se impone. Tal vez lo que se vea afectado para algunos de nosotros es el tema de que la autora quiere mezclar dos historias y no terminan de ensamblar la una con la otra.


En general, fue un libro que me pareció bastante lindo, cuenta con unas ilustraciones que acompañan el relato y resultan bastante simpáticas, la letra grande y los interlineados amplios ayudan a que sea una lectura ágil. Considero que el relato de Pax brilla por su elaboración y la de Peter queda algo eclipsada en comparación, por lo que sí tienen ganas de leerlo les recomiendo que vayan con bajas expectativas, y a esto le sumo que si bien es un libro publicado originalmente para un público joven creo que cualquiera lo puede leer, en especial si les gustan los zorros.    



Muchas gracias a Penguin Random House por el ejemplar para reseñar. Por más información de este ejemplar visita su página Me Gusta Leer.