lunes, 19 de diciembre de 2016

El hombre bicentenario y otros cuentos - Libro


Publicado originalmente en 1976 por el famoso escritor de ciencia ficción Isaac Asimov. Él, de nacionalidad rusa, fue profesor universitario de bioquímica de profesión en Estados Unidos.

Todos hemos oído hablar de él, a través de sus obras como la saga de “Fundación”, reconociéndolo por sus obras que crearan las conocidas “Tres leyes de la robótica”, y sus adaptaciones al cine de algunas de sus historias, como “Yo, robot” con Will Smith en el año 2004 y la entrañable “El hombre bicentenario” con  Robin Williams en 1999.

Pero ahora nos enfocaremos en este libro que recopila los siguientes cuentos:
- El hombre bicentenario
- La clave
- Padre fundador
- Aniversario
- Cómo ocurrió
- Lenny
- Lluvia, lluvia, vete lejos
- Luz estelar
- Necrológica
- Razón
- Una estatua para papá
- La última pregunta
- Los ojos hacen algo más que ver

Comenzando por el famoso relato de “El hombre Bicentenario”, se nos sumerge en una historia que realiza una serie de críticas a la sociedad, partiendo de la esclavitud, la discriminación a lo diferente, a lo que no se llega a comprender, ya que se trata de un robot que rompe con los esquemas de la fabricadora, mostrando sentimientos y una creatividad única. Es un androide con metas, con necesidades de superarse, y justo da con la familia Martin que lo apoya y que lo incentiva a conseguir sus deseos, mientras la empresa que lo ha fabricado choca con esto y opta por limitar a sus futuros androides, especializándolos en una tarea única y casi que estupidizándolos ya que el ejemplo del androide de los Martin fue considerado como “defectuoso”.

Esto es retomado en otros relatos, en algunos que se destaca este nuevo cuestionamiento de la “especialización” y cómo mejorar a los futuros robots, como en el relato de “Lenny” donde un robot defectuoso tiene la mentalidad de un niño y una psicóloga de la robotica se ensaña con que pueda aprender, en mi opinión, uno de los relatos más interesantes. O por otro lado, el más brusco y fuera de control, el caso de “Razón”, en el que un robot descree que sea construído por humanos y alega cual Descartes sobre cuestiones filosóficas sacando de quicio a sus creadores y a uno que sufre dicho cuento (un cuento que me despertó sentimientos violentos). 

Por otro lado se nos aborda a la computación con “La clave” y otros de los relatos, pero de todos ellos, el primero fue el que me resultó mejor dado el cuestionamiento que se hacen los dos astronautas en la luna, el de la sobrepoblación de la Tierra y como “solucionar” el problema, entrando en una lucha campal y con un peculiar artefacto en medio de la pelea.

Otra línea que se aborda además de la robótica y la computación, temas insipientes para la época, es el cuestionamiento de los viajes espaciales y temporales. También esta línea con variedad de relatos, algunos que gustan más que otros, personalmente el que más disfruté fue la sátira de “Necrológica”, donde un científico que atormenta a su esposa, la involucra en un experimento muy a su pesar, pero demostrando una calidad para relatar con humor toda la violenta situación.

Hablando de humor, hay dos relatos que se escapan del esquema del resto de los cuentos, por un lado está “Cómo ocurrió”, el cual resulta totalmente inesperado al estar en medio de relatos futurísticos, y cuando comenzamos a leerlo no sabemos en qué momento del tiempo nos encontramos, con un giro completamente impensado.  Por el otro, está “Lluvia, lluvia, vete lejos”, rayando lo bizarro, con unos extraños vecinos con fobia al agua.

En general este libro esperaba que fuera mucho más pesado, pero encontré de todo, con relatos humorísticos, o un entrañable relato con “El hombre bicentenario” (del cual ya traía la carga emocional de la película), relatos con mensajes, pero también encontré muchos relatos que no me conmovieron, ni me entusiasmaron, algunos incluso me aburrieron. Si no fuese porque este fue “el libro del mes” del  #Clubdelectura.uy, probablemente no lo hubiese leído, por lo menos no en este momento.


Tengo entendido que los libros de este señor suelen ser pesados, por lo que muchos recomiendan comenzar por estos cuentos, de los que algunos conllevan una lectura más compleja y detallada que otros, pero se presenta con un formato más amigable. Lo cierto es que no es mi estilo de lectura, aunque no me llevase muchos días completarlo. Reconozco sus méritos en el ámbito de la ciencia ficción, su visión futurística y que todos sus cuentos relataran distintos eventos pero que todos pertenecieran a un mismo universo. Pero que cuando uno no acompaña el estilo, no hay vuelta que darle, estoy segura de que hay quienes lo amarán, pero también hay que decir que no es para todo el mundo.