jueves, 2 de marzo de 2017

En Carnaval todo se sabe – Libro


Autor: Gonzalo Cammarota
Año: 2014
Sello editorial: Sudamericana (Penguin Random House)
Páginas: 342

Todos en Uruguay sabemos quién es o hemos oído sobre Cammarota: algunos lo recordamos de su pasaje por la TV y el stand up, pero lo conocemos principalmente por su rol como comunicador de Océano FM que hace añares está en “Justicia Infinita” uno de los programas radiales más populares.

En este programa tienen algunos segmentos en el que el autor hace algunos personajes, pero hay uno que sale de ellos y que se vuelve el protagonista de este libro: Francisco Perrone.

Francisco Perrone es un policía de la unidad de Homicidios de Montevideo; es el clásico detective que debe llevar los más estresantes casos, con muchas o ninguna pista que derive en la solución del caso, o el archivo del mismo.

Perrone de por si es un hombre con una vida destrozada. No tenía la familia ideal, pero si una muy buena, con una esposa amorosa y atenta, y un pequeño hijo al que le transmitía su amor pero con el que no conseguía conectar del todo. Un día se dejó arrastrar por la tentación, echando a perder su familia, derivando en la separación, perdiendo el contacto de su hijo, y la que era su adorada esposa se volvió la más fiera mujer rencorosa que le hace la vida imposible.  

El alcohol y el trabajo se convirtieron en su refugio, y a su trabajo llega un caso de un mundo que le es desconocido: El carnaval. El líder de uno de los grupos más importantes de Parodistas ha fallecido, la única pista es una caja de antirretrovirales que no pertenece a la víctima y no tiene huellas reconocibles.

De ahí en más Perrone y su compañero Julio Hermida se enfrascarán en días sin dormir, resacas y frustraciones por una investigación que no parece ir por ningún lado, y donde los sospechosos son numerosos ya que el finado no es querido por nadie.  

Foto tomada del diario "El País"

Me llamó la atención las introducciones que se encuentran en el libro; normalmente cuando leemos un libro extranjero son escuetas las descripciones que nos hacen de sus culturas y los lugares que visitan; aquí Cammarota se toma el extenuante trabajo de describirnos con lujo de detalle los barrios que los policías deberán visitar y así como Perrone que no sabe nada del carnaval, Julito y los demás interventores se encargarán de explicarle a él (y a nosotros por defecto), sobre el intrincado mundo que se despliega detrás de los tablados en el mes de febrero. Si pensamos en alguien que desconoce Montevideo o mismo el tema que nos confiere el Carnaval, esto puede servir de ayuda para que la persona se sitúe mentalmente en el lugar; a mí personalmente, que si bien no soy de Montevideo pero que conozco la ciudad, me resultó un poco cansador que las descripciones fueran tan extensas, aunque ojo, no lo considero algo malo, y por el lado del carnaval me divertían ver las reacciones del detective ante todo lo que se mueve por detrás.

Sobre los personajes debo de decir que son demasiados realistas, y aquí voy a que uno ve a los policías en un ambiente de “machos”, y que aunque ahora estén entrando más mujeres “a la fuerza”, siempre se vio a esta profesión como algo de hombres. Podrán imaginarse cómo pueden llegar a ser aquellos que, como Perrone, son machistas por excelencia, con sus chistes de cantina, en lo que los demás le celebran sus ocurrencias más homofóbicas o degradantes. Por suerte tenemos a algunos que equilibran dentro de todo, como su compañero Julio o su jefe Lorenzo, que más políticamente correctos le corrigen alguna cosa o en el caso del paciente Julio, le sirve como cable a tierra. Sobre esto debo de decir que me perdí la mitad de los chistes, en el sentido de que vi que había un sentido del humor que poco y nada comparto, y que recién allá sobre el final del libro algún chiste me podía llegar.

En este punto quiero agregarle algo, y es que el escritor se desliga de sus personajes, los describe y juega con su conocimiento académico como buen ex estudiante de psicología analizándolos a cada momento, pero siempre manteniendo la distancia de su personaje principal y del resto. Un protagonista al cual se podría denominar como una figurita a la que no todos nos agradará, por suerte cada tanto logra poner de lado su cruda personalidad, aparta su rudeza para mostrar una cara más amable, permitiéndonos más acá o más allá llegar a empatizar con él.

Ahora de esta novela negra sentí que presenta un formato amigable, quizás por ser la primera de Cammarota lo hizo sin intención (o quizás si fuera intencional), pero nos tira numerosos datos que nos permiten ir conectando el puzzle antes que los propios investigadores lo consigan. Nosotros notaremos antes los principales entramados que llevaran a la muerte de Luis Furnía alias “el Chato”, pero quizás logremos llegar junto con los policías a la conclusión del caso.

Si tengo que dar las pálidas diré que se me hizo un poco lento (aunque también ligero, si puede resultar contradictorio), más que nada por el comienzo del caso, acompañando de que la investigación no iba para ningún lado y que la vida de Perrone era una miseria, pero así y todo era leíble (no llegaba a niveles de denso e impasable en ningún momento), y se volvió poco a poco más disfrutable.

En general puedo decir que fue un libro que me resultó entretenido, mismo para meterme más en el ambiente quise leerlo en febrero para acompañar el relato con sus comentarios de los 30º a la sombra, y del ruido de los tablados en las noticias y en la ciudad. Para ser el primer libro del género que escribe el autor se nota que hubo un trabajo exhaustivo de investigación por su parte, y que lejos de ser una investigación policial de gente de primer mundo, se notan las grandes dificultades que pasan los policías de nuestro país, me gustó que fuera palpable, realista, por lo que técnicamente puede decirse que es una buena obra.

Muchas gracias a Penguin Random House por el ejemplar, para más información pueden visitar su sitio web: Me gusta leer Uruguay