martes, 28 de marzo de 2017

Un monstruo viene a verme - Libro


Autor: Patrick Ness
Páginas: 208
Sello editorial: Nube de Tinta (Penguin Random House)
Año: 2011

Quizás hayan escuchado este título ya que hay una adaptación a película que hasta hace poco estaba en cartelera en los cines. Este libro fue originalmente una idea de la autora británica Siobhan Dowd, ella era una activista por los derechos de los niños y publicó algunas obras buscando concientizar sobre distintas temáticas como la discriminación racial. Siobhan murió en el 2007, a causa de cáncer de mama, pero había comenzado una nueva obra: tenía la temática, los personajes y un comienzo, pero la enfermedad se la llevó antes de que pudiera terminar su obra.

Patrick Ness vino después, de la editorial le propusieron la idea de terminar la obra que comenzara Siobhan, del cual él había leído sus “extraordinarios libros” pág. 11 (como comenta en las notas de los autores). Pero decidió no continuar la obra, ni emular su estilo, sino que tomó sus personajes y su concepto para desde allí partir con su propia escritura.

Es allí que nos encontramos con Conor O’Malley.

Conor tiene 13 años, pero no tiene la típica vida del inicio de la adolescencia: él es un niño, él es un niño con una vida muy difícil para su edad. Sus padres están separados, su padre vive en Estados Unidos con una nueva familia, y su madre… tiene cáncer.

Conor vive solo con su madre, tiene que actuar como un adulto a pesar de que su madre intente llevar una vida normal sin éxito, por muchas sonrisas que intente regalarle a su hijo ya que la quimio la tiene débil. Su cabeza sin cabellera es un recordatorio constantemente doloroso para Conor, de que la enfermedad está ahí, que no se va, y que cada vez la tiene peor.

“-¿Te ayudo? - Le preguntó Conor desde la cama.
-No, cariño – dijo ella con voz muy débil -. A esta altura ya me he acostumbrado.
Eso era lo malo. Conor también se había acostumbrado.” Pág. 40


Pero lo malo no termina allí. No es solo la enfermedad de su madre y el actuar como adulto que lo trae mal. Sino que no tiene paz ni en el colegio por culpa de la que era su mejor amiga, Lily, le contó a todos sobre la enfermedad, por lo que nadie lo trata ahora, como si él tuviese la enfermedad… o peor, que lo traten como un “pobrecito niño”, como si se fuera a quebrar como un débil cristal al mínimo aliento. Ni los profesores le exigen que traiga los deberes, ni le hacen preguntas, es como si fuera invisible para el mundo… menos para Harry, el más popular de la clase, el chico que saca buenas notas y es bueno en deportes, él se esfuerza en estar ahí para Conor, haciéndole bullying.


“Tampoco entonces Conor parpadeó. No se movió. Se limitó a mirar a Harry a los ojos, a la espera de que llegara el golpe.” Pág. 78


Todo esto es una terrible carga para un simple niño que desea ser uno más, que lo castiguen, que le hablen, que vuelva a tener amigos y llevarse bien con todo el mundo, que tenga una familia normal y no temer lo peor. Así es que se manifiesta toda esta carga en una cruel pesadilla. Una pesadilla que no lo deja en paz y que todas las noches se hace presente sin falta, donde él llora, grita, y pierde.

Pero esa pesadilla no es el monstruo que viene a verlo, eso es algo aparte… como si no tuviera suficiente ya.


El monstruo es un “Tejo” (¿y qué demonios es un tejo? Se preguntarán), es un árbol, específicamente es el árbol que se ve desde la casa de Conor y que está en el cementerio, pero Conor no le tiene miedo, él ha visto cosas peores, él vive cosas peores, y por alguna razón no le inspira temor. El árbol es antiguo, y está allí para darle una lección, para contarle 3 historias, a las cuales Conor deberá aprender sobre ellas y deberá devolverle el favor con una 4ta historia.

“-No tienes miedo, ¿eh?
- No – dijo Conor-. Por lo menos no de ti.
El monstruo entrecerró los ojos.
Ya lo tendrás – dijo-. Antes del final.” Pág. 19


Sí, es un libro muy amargo como se imaginarán, a mí personalmente me costó las primeras 50 páginas lograr acoplarme a la historia, lograr meterme en el ambiente tan oscuro que rodea al protagonista, quien está cargado de una gran angustia y desesperación, y que todo se manifiesta con una gran ira. Conor no se doblega ni ante sus abusones, él se mantiene firme ante todo, y siempre está deseando que lo reconozcan, no por “el pobrecito niño” sino que por lo que era, y lo que desea seguir siendo: un chico normal, uno más del grupo, alguien por quien no hay que preocuparse ni tenerle lástima.

La narrativa de Ness ayuda mucho, aunque cueste ingresar a la historia por lo cruenta que resulta, tiene una buena fluidez, que si bien choca un poco al comienzo por las descripciones del lugar y las sensaciones, nos va metiendo en ambiente y jugando con los elementos que tiene, uno pasa a sentir en determinado momento que está viendo una película (y yo no vi la adaptación cinematográfica), y nos vamos amoldando al estilo de Ness dejándonos llevar y permitiéndonos realmente estar allí, observando lo que Conor está viendo, y lo que hay a su alrededor. El libro es y se siente siempre oscuro, ya que muchas partes transcurren por la noche, pero también tiene sus momentos no alegres, pero si socarrones, cargados de ironía, y con unas ingeniosas explosiones de ira.

Sobre el final, no les quiero spoilear y los dejaré con la intriga, lo que si diré que se te humedecen los ojos, y que son sólo 200 páginas y con un interlineado grande que lo leen en nada, yo lo leí en dos días para procesarlo, para darle su merecido espacio. Es uno de esos libros que te mueven por dentro, que viene cargado de muchas emociones fuertes, que realmente es un “leelo”, que vale la pena darle su debida oportunidad y no decir “solamente es un libro para niños”, es mucho más que eso, es un libro de aprendizaje y de autosuperación.  

Muchas gracias a Penguin Random House por el ejemplar, puedes obtener más información del libro en su sitio web "Me gusta leer"