miércoles, 14 de septiembre de 2016

Koe no Katachi – One Shot + 7 Tomos


Publicado originalmente como un One Shot en Enero del 2011, esta historia de Ooima Yoshitoki fue adaptado a formato de serie en Agosto del 2013 terminando su publicación el 19 de Noviembre del 2014.

La historia nos ubica en una escuela, en donde una niña es trasladada y esto si bien puede parecer otro comienzo común dentro de los mangas escolares, Shoko Nishimiya no es la estudiante que comúnmente nos encontraremos ya que ella presenta una dificultad ante sus compañeros de clase para comunicarse, dado que es sorda.


En un comienzo encontraremos lo que deseamos ver en este tipo de situaciones, y es que tanto sus compañeros como el docente, se esfuerzan para integrarla al grupo, comunicándose con notas por medio de un cuaderno. Y ella en la medida de lo posible, intenta seguir las conversaciones con lo que parece una lectura de labios, siempre demostrando una actitud amable y regalando una sonrisa a sus compañeros de clase.  


Pero para uno de los miembros de la clase esto ha hecho que el foco de atención se aparte de él, por lo que intentará atraerlo jugándole pequeñas bromas a Nishimiya. Shouya Ishida iniciará entonces con lo que parece ser un juego, pero en el grupo tras una sucesión de situaciones habrá un quiebre, cuando la comunicación por medio del cuaderno y las insistentes consultas de Nishimiya sobre lo que está diciendo el profesor o sobre lo que se está bromeando, pasa a ser una molestia.   



Esto servirá de puntapié para Ishida, quien verá la oportunidad para volver a ser el foco de la atención, sus bromas pasaran a tomar un mayor calibre, uniéndosele el resto de la clase bajo la vista gorda del docente, aquí es cuando el bullying finalmente cobra forma.  



Nishimiya ante esta situación decide no dejar de sonreír, en medio de una especie de culpa por ser una carga para el resto de la clase, buscando encarecidamente encajar en un grupo que no se adapta a las necesidades de ella.


Finalmente una serie de actos realizados por Ishida llevarán a que la dirección tome medidas, y el bullying cambiará de foco, el popular bromista pasará a ser víctima mientras Nishimiya será ahora ignorada, como alguien con quien no se puede hablar y que tampoco es correcto molestar.


Nishimiya se decide que debe ser trasladada a una escuela especial, quedando Ishida solo y maltratado dentro de la escuela. Ishida crecerá y junto con el madurar y el transcurso del tiempo notará sus errores, decidiendo remediar la situación comienza a estudiar lenguaje de señas, para algún día, cuando vuelva a encontrarse con ella, poder disculparse por todo lo sucedido. 


Este a pesar de su enorme contenido no será más que el detonante de esta esta historia, el gusto amargo que deja tras leer las hojas nos marca lo bien realizada que está la trama. Es horrible encontrarse con una situación así, pero no está lejos de pensarse ya que lo que es diferente suele ser cruelmente señalado por los niños, los cuales carecen del filtro social con el que contamos los adultos el cual nos indica lo que moralmente es correcto y lo que no. Más allá de la situación de discriminación que se da, y la falta de tolerancia de este grupo ante una persona con capacidades diferentes, es triste ver como el grupo no acepta la culpa y la dirige a una sola persona (sea esta o no la culpable del inicio del acoso), ya que el trasladar el abuso de persona no deja de ser terrible y altamente cuestionable. 


Incluso el desinterés del docente es lamentable, lo que nos hace preguntarnos si el común de las situaciones de bullying están sustentadas por una autoridad que opta por no molestarse con algo grave y no otorgarle un espacio de ayuda a la víctima.


La serie por su parte, continua en un plan de desarrollar una especie de amistad entre los que fueran esos dos niños maltratados, y como un Ishida culpable, busca compensar a una Nishimiya que sigue sintiéndose una carga para los demás. Si, tendremos nuevos vínculos de  amistad, un romance insipiente, crecimiento personal de estos y otros personajes, pero siempre recordando continuamente las situaciones de abuso que se vivió en la escuela, lo cual será el eje central de esta historia.

Ya dirigiéndonos al aspecto artístico, la serie es muy bien llevada por quien fuera destacada en los premios Tezuka como “artista revelación” (new artist), fondos cargados y detallados, mucho sombreado y personajes que fácilmente logramos diferenciar demostrándonos sus personalidades. Algo completamente destacable es el apoyo se la Sociedad Japonesa de Sordos que ayuda a visualizar el lenguaje de señas de los personajes. Algo que choca al inicio cuando sorpresivamente vemos más de dos manos saliendo de uno de los personajes al comunicarse, pero fácilmente comprendemos la situación y nos adaptamos de ahí en más.


Me pareció fascinante como se logró este aporte de la Sociedad de Sordos, logrando un manga único y además marcando un tema tan importante como es la discriminación por capacidades diferentes, ya de por si el tema del bullying es particularmente complejo, pero sumado al caso de la protagonista, nos deja una reflexión sobre la sociedad en sí, y lo mucho que hay que trabajar y mejorar en un plan de inclusión.

Poster promocional de la película.

Sumamente recomendado, para quienes quieran apreciar un manga diferente, próximamente adaptado en formato de película por Kyoto Animation la cual ya estamos esperando, y además para quienes les interesen estas temáticas sociales, que es a fin de cuentas lo que parece buscar transmitir la mangaka.


¿Dónde leerla? MangaFox