Balance 2020
El año pasado fue tan atípico y claustrofóbico que tuve un bloqueo lector que me duró meses, sin embargo puedo decir que felizmente llegué a leer unos 46 libros porque los últimos meses pude retomar el ritmo.
Mi reto lector:
#UnañoconlasBrontë es mi mayor orgullo, pude leer 6 libros de las hermanas, aunque las novelas de Charlotte fueron demasiado extensas y hasta las sentí en algún punto pretenciosas. Descubrí a Anne y la adoré y no sé por qué no es la más conocida porque La inquilina de Wildfell Hall es una novela transgresora, feminista y que no solo dio una buena impresión en la época sino que se puede leer ahora y sentirse actual. Fue la sorpresa y mi favorita ante todas sin dudas.
Tuve el agrado de tachar un montón de libros pendientes, aunque a su vez se sumaron un montón más xD conocí muchos autores nuevos, algunos me dieron ganas de leer más obras de ellos, otros no tanto, pero ciertamente fue placentero tachar libros pendientes de hace tanto tiempo.
Las mejores lecturas y autoras:
Lisa See: Leí dos libros y en ambos adoré el trabajo de investigación que realizó la autora para crear el contexto histórico de Corea (en la Isla de las mujeres del mar) y la inmigración por la Guerra Sino-Japonesa (en Dos chicas de Shanghai), para quienes les guste la novela histórica y conocer sobre temas que no se suelen tocar (e incluso estuvieron prohibidos tocar hasta años recientes, en La isla de las mujeres del mar), estos libros son joyitas.
Samanta Schweblin: Una autora que escribe cortito y contundente, ideal para salir de bloqueos lectores o incluso para meter entre lectura y lectura, los dos libros que leí los devoré: Distancia de Rescate y Kentukis. Una mezcla de terror urbano y crítica social que valen mucho la pena.
Kim Ji-young, nacida en 1982 de Cho Nam-Joo: simplemente excelente, la autora es socióloga y usa de excusa esta novela para detallar con el correr de los años los leves cambios y críticas feministas que se han realizado en los últimos 30 y pico de años (con notas informativas a pie de página que no tienen desperdicio). No importa que sea una novelización de hechos que viven las mujeres en Corea, creo que cualquier mujer sin importar el país se va a sentir identificada, todas vivimos algo de lo que se menciona, nuestras amigas y compañeras también, no nos deja indiferente aunque si impotentes a que sigan pasando las cosas que se mencionan allí.
Heartstopper: No sé como dejé pasar tanto tiempo este comic sin buscarlo para leerlo, es maravilloso, hermoso, trata de un chico gay que se enamora de un chico hetero que se vuelve su mejor amigo, aunque el chico que se pensaba hetero comienza a darse cuenta de que tal vez le guste ese amigo, que le permite ser como realmente es, y a quien quiere siempre abrazar… Los tres tomos los leí en medio día, los amé.
Y ya mencioné a La inquilina de Wildfell Hall pero no me voy a explayar con este porque les traigo la reseña próximamente.
Peores lecturas del año (lo más triste que fueron todas obras elegidas del #ClubdelecturaUY):
La máquina del tiempo de Wells: Fue mi segundo intento con el autor, mi primer intento fue cuando tenía alrededor de 15 años, y con 32 años mantengo mi opinión: no es para mi, me costó la lectura, me aburría por momentos, entendía las metáforas, y apesar de todo no me gustó.
Madame Bovary: JAJAJAJA NO, tipo, NO, rotundo, no toleré la visión de la mujer caprichosa, histérica, y libertina de un hombre en la época que decidió crear esta mujer, intolerable.
La sequía de Ballard: Un libro lento, “seco” dijeron en el Club, y la verdad que si, fue un libro muy tedioso y con tintes de delirio y sinsentidos.
Bonus track: La mayor decepción
La trilogía Grisha: *se esconde de las piedras voladoras* si si, lo sé, debería amar a Bardugo (créanme que lo estoy intentando leyendo ahora Seis Cuervos), pero la verdad que no me lo puso fácil con la trilogía de Sombra y Hueso, Alina y sus pretendientes me hicieron revolear los ojos de principio a fin, por no hablar de los monstruosos clichés que habían y ese final de trilogía salido de un fanfic. Ahora estoy en la recta final de Seis Cuervos, la primera mitad tuvo momentos que casi me dormía con el kindle en la mano, pero en la segunda mitad la historia se puso interesante, tengo las esperanzas de que me consiga atrapar de una buena vez.
Planes para el 2021
Sigo en la organización de #Unañocon. En #unañoconlasBrontë me tocó dirigir sola la mayoría de las reuniones, el resto de mis compañeras estuvieron hasta las manos este año, y fue un desafío, mi batería de ser social es corta y tener que moderar, prestar atención a los participantes y los temas, hacer alguna pregunta y tirar datos me agotó, por eso este año con #UnañoconMargaret decidí quedarme tras bambalinas y hacer trabajo interno. Pero aun así pienso leer las obras de Margaret Atwood que les detallo a continuación:
Y obviamente pienso seguir tachando libros de mi lista de pendientes: Este año buscaré leer más libros de autores asiáticos (entre ellos Amy Tan), algunas novelas gráficas y muchos más.
Instagram: Esta red social tiene una fuerte presencia, por lo que estos últimos meses he venido haciendo experimentos, como subir reseñas cortas por allí y dejar las largas en el blog, creo que lo que tengo entre manos es un proyecto multimedia y seguiré dándole lugar a los libros en Instagram (sin abandonar el blog), los invito a seguirme por allí.
Espero que nos puedan acompañar en alguna lectura conjunta, y nos seguimos leyendo en la virtualidad. Que sea un año renovador, con buenas energías y noticias para todos.































