jueves, 31 de agosto de 2017

La novia del incendiario - Libro


Autor: Sebastián Pedrozo
Año: 2014
Páginas: 210
Sello Editorial: Alfaguara - Serie Roja (Santillana) 

La historia nos ubica en El Pinar (o Pinares como se le pasa a decir a las pocas páginas); para quienes no conozcan Uruguay, se trata de un balneario a pocos kilómetros de la capital que es famoso por su Autódromo. El protagonista es un jovencito que va al liceo y se llama Dante; en las primeras páginas parece un muchacho con pocas luces, ya que queda perplejo ante la llegada de la chica que le robaría todos sus próximos suspiros: Inés, la hija del doctor que recién se muda al balneario.


Pero Dante no es tan tonto como se presenta al comienzo, de hecho es un chico bastante comprensivo y con un pasado turbio, y se nos permitirá ir formando nuestra propia opinión de él por medio de diarios de un pasado que se irán intercalando con los capítulos que nos relatan los distintos eventos que vive nuestro protagonista. De este modo sabremos que Dante tiene una fascinación, o más bien una válvula de escape ante situaciones de estrés y ansiedad: El fuego. Pero no parece ser un pirómano de esos que disfrutan de ver arder todo lo que encuentren, en realidad al comienzo parece ser un chico que está bastante controlado, y se contenta con pequeños fuegos que lo alivien ante situaciones particulares de tensión.

“Se trata de un estado de ánimo que solo puedo controlar de una forma: quemando cosas, haciendo fuego, viendo las llamas crecer, crecer, crecer; devorarse unas a otras transformándose en algo mucho más grande. El fuego quema mi enojo.” Pág. 34


Quizás a muchos el comienzo no les sea tan atractivo con el enamoramiento de Dante por Inés, puede que incluso les resulte confuso el relato, o por lo menos a mí me pasó que sentí que choqué con la narración que tenía algunos saltos temporales abruptos de un párrafo al otro. Pero luego de pasar algunos capítulos se nos lanza a un momento de adrenalina y tensión cuando se nos desvela que hay un misterio en el monte grande.


Peeeeero, increíblemente si bien el misterio está presente durante todo el libro, no es lo principal del relato dado que lo principal es en realidad el desarrollo del protagonista atravesando un montón de situaciones que rondarán por la femme fatale Inés, como la pelirroja infartante… que en realidad tiene novio, Pablo, que es un loco de remate con una pandilla extremista que se meten con el amigo de Dante, Mateo, un chico estrafalario, colorido, de habla alegre e incisiva.

Protagonista conflictuado check; misterio check; romance imposible check. Quilombo asegurado check.

Así que, no teman si los primeros capítulos no les convencen, porque luego se torna una locura que va pasando de un problema al otro y que los atrapará y mantendrá en vilo hasta la última página.


El desarrollo de la historia me gustó, me resultó de lo más entretenida (no por nada devoré gran parte del libro) y lo que se me hizo un misterio fue intentar descifrar en qué año se desarrolla la historia. Terminé concluyendo que tenía que ser a finales del 70 principios del 80, porque en los 80 fue cuando la Costa de Oro comenzó a tener una explosión demográfica de gente que se mudaba para esos balnearios de Canelones (mismo me ayudé de otros datos, como la llegada del teléfono automático de línea). Me resultó de lo más interesante que se ubicara en esa época como un momento de la historia donde la gente estaba no estaba tan interconectada por los teléfonos móviles y el propio internet, concentrándose más en la gente del pueblo mismo. Me gustó además esa concepción de estar más relajados que va de mano de “estar en un balneario” pero que al vivir allí la gente se sintiera algo invadida por los “extraños” que llegaban a mudarse (algo que resuena mucho en mi porque vivo en un balneario y hasta hace unos años no tenía vecinos y ahora “estoy rodeada”). También otra cosa que me hizo interiorizarme en el relato fue el modo de hablar de los personajes: me resultó muy natural y adecuado al estilo de la época y pude sentir que era un relato de acá y no algo distante, como a veces se sienten en otros autores uruguayos que se alejan con tonos neutros.  

Redondeando se puede decir que es un libro que tiene su chispa en el misterio que rodea al pueblo (el cual no se los quiero spoilear, pero si diré que quizás uno se quede con ganas de más información sobre esto); la profundización y el crecimiento del protagonista es lo principal de la trama y está bien desarrollado; y que todo el problema que representaba la pandilla y el desenlace general de la historia me pareció correcto. Es una lectura amena, entretenida y muy ágil una vez que uno se acostumbra al estilo,  y va recomendado para quienes anden buscando una lectura ligera, con una aventura juvenil y “de acá”.


“Me gustó mucho esa venganza. Me gustó haber cumplido con mi promesa. Me gustó que el fuego transformara el papel en ceniza gris”. Pág. 94

¡Muchas gracias a Santillana por el ejemplar!