lunes, 21 de agosto de 2017

El juego de Ender - Libro


Autor: Orson Scott Card
Año: 1985
Sello editorial: Ediciones B
Páginas: 512

El libro que les traigo hoy es uno que ganó en sus elecciones del libro del mes en el #clubdelectura.uy como temática: Libro infantil o con protagonista niño (cosa bastante cuestionable una vez leamos el libro).

En un mundo futurista estamos en tiempos de guerra, y la batalla contra la invasión de los insectores es el mayor miedo que estruja a la raza humana.  Por ello, las fuerzas armadas han ideado un plan: tras encontrar a dos hermanos con capacidades intelectuales deslumbrantes pero con fallas en sus personalidades, han solicitado que sus padres tengan un tercer hijo (lo cual está prohibido por ley), para así apostar en alguien que los pueda salvar a todos.

Imágenes tomadas del trailer oficial 
disponible en YouTube

Ender nace y es monitoreado para ver si cumple con las expectativas, y pueda ser enviado a la Escuela de Batalla. Nuestro protagonista es un niño de 6 años que hasta ahora ha sido protegido constantemente por su hermana Val de los agresivos ataques de su hermano mayor Peter, pero Ender comienza a defenderse de él y de otros que lo hostigan en la escuela. La prueba es superada, Ender está listo.


De aquí en más Ender, la esperanza de la raza humana, es puesto frente a grandes dificultades que tendrá que superar en entrenamientos y en combates con las distintas escuadras que integrará. Tendrá sus enemigos, pero con su inteligencia los sabrá superar, mientras que los maestros de la Escuela de Combate moverán sus hilos para ponerlo al límite física y psicológicamente, abandonándolo y dejando que la desdicha se apodere de él.

“Graff había aislado a Ender para obligarle a luchar. Para obligarle a demostrar, no que era competente, sino que era mucho mejor que cualquier otro.”


Es un libro difícil de leer, no por su prosa que a decir verdad es bastante llevadera, pero si por intentar imaginarse que ese niño, que en realidad tiene 6 años, habla y maquina como un adulto, por más “genio” que pueda llegar a ser. Desde ese punto de vista tuve un fuerte choque con el relato, y si bien comprendía la situación, no podía visualizar a todo ese grupo de niños, los más grandes de 11 a 13 años, hablando como si fueran adultos incluso cuando bromeaban. La niñez se da al abandono porque es prioridad que se aprenda rápidamente a ganar. Las pocas veces donde Ender jugaba en su consola, cuando se cuestionaba sus vivencias y lloraba mientras rememoraba a su querida hermana, eran los únicos momentos donde lo sentía más humano, donde se me hacía más ameno el relato y llegaba a generar empatía con él.

“No hay juventud en eso. Ni infancia.”


Otra cosa que me costó leer eran las descripciones sumamente extensas de los entrenamientos y los combates, por lo gráficas que buscaban ser, hacían que me estancara en el relato porque describía con sumo detalle la posición de las piernas y el ángulo de los disparos… muy denso. A eso se le suma que llega un momento en el que relato se repite demasiadas veces en su fórmula y a algunos puede llegarlos a cansar: Ender ingresa a una escuadra - vence el obstáculo X - es promovido.


Igualmente, más allá de que parece que “odie” el relato (que no fue así tampoco), tenía sus momentos que me gustaban cuando me alejaba más que nada de “el soldado definitivo” como se lo podría llamar a Ender. Ya que en algunos capítulos se nos despega de la Escuela de Batalla (a diferencia de la película) y se cuestiona en qué está la Tierra, como si se tratara de un respiro entre tanto entrenamiento; aquí se nos transporta a los hermanos de Ender  que están en sus maquinaciones socio-políticas, y se nos demuestra los ricos que pueden llegar a ser como personajes Valentine y Peter (con su psicopatía controlada).  En tanto que se nos enseña el ambiente político que se debate el durante y el después de esta Guerra que parece interminable, dando lugar a lo que pueda llegar a ser una “Guerra Fría” en las tinieblas que está a punto de estallar en cualquier momento (que considerando el momento histórico en el que fue escrito esto no es de extrañarse).

“Sin contar a los rusos… sólo Dios sabe lo que saben”


Si bien se me hizo terriblemente largo el libro y me cansaba de momentos, especialmente gran parte del penúltimo capítulo (ahí si quizás lo llegué a odiar xD), tengo que admitir que el desenlace tuvo un buen levante de espíritu, como para cerrar una historia que aunque continúa en una saga, perfectamente podría culminar aquí.


Es una obra que en su elección causó un tremendo conflicto por su autor, Orson Scott Card que seguramente no sea de nuestros humanos favoritos: homofóbico y ultra conservador radical. No les puedo decir que sea una obra que no tenga comentarios cuestionables ya sean raciales, misóginos u homofóbicos; pero más allá de eso se le puede reconocer la novedad en la historia como novela de ciencia ficción, realmente me imaginaba que estaba escrito en principios del 2000 y cuando caí en la reunión del club y dijeron de que era de los 80 me llevé tamaña sorpresa. Tiene alguna contradicción con lo que verdaderamente piensa el autor en su mensaje de tolerancia, y probablemente los más fanáticos de la ciencia ficción puedan llegar a disfrutar de esta obra. Pero, no es un libro que recomiende, para mí fue un libro que pasó sin pena ni gloria, no me llegó a atrapar como para continuar leyendo de este autor, resumiendo en temas de disfrute: no es un libro para todo el mundo