martes, 4 de abril de 2017

Vampyra - Libro


Autora: Claudia Córdoba
Año: 2013
Páginas: 278
Editorial: Gatoblanco (autopublicación)

Claudia Córdoba es una joven escritora uruguaya, miembro de nuestro querido club de lectura de quien ya tuve el gusto de reseñar anteriormente con su adorable libro infantil: “Cuentos de las tierras olvidadas”.

En esta oportunidad ella cambia su perfil de narradora infantil, y pasa a traernos una historia juvenil con algunos toques cruentos.

Vampyra es una niña… o más bien lo supo ser, con unos 13 años que la mantienen congelada en el tiempo desde 1882. Su nacimiento y los primeros años de vida los recuerda con mucho amor, pero luego su vida daría un giro, y tras un extraño ritual de una familia de origen africano y con magias antiguas la resucitaron; dejándola en un mundo intermedio, en el que no está del todo viva, ni del todo muerta, es un ser que mantiene su alma pero su cuerpo es inmortal, y con una dura necesidad: el de tomar sangre.

Por esto, el ritual fue considerado el gran error familiar; habían creado un monstruo, a un vampiro, y su familia desde entonces ha tenido el deber de dar captura a ese ser y darle su descanso de una vez por todas.

José Luis no está nada feliz cuando su moribundo padre le hace este encargo, él nunca quiso creer en la cháchara esa de poderes místicos y esos cuentos que han pasado de generación en generación. Pero ha visto la muerte de cerca por culpa de la vampira, y debe de aceptar el encargo contra su voluntad, haciendo lo necesario por acabar con ese mal que aqueja su familia.

Creo que podemos dividir el libro en dos partes, en la primera se siente que estamos con un preámbulo demasiado largo y que se siente pesado y entreverado: y es que la historia fluctúa entre espacio temporal y distintos personajes constantemente. Mientras esto pasa tenemos que Vampyra se ha dejado capturar por José Luis y Daniel, su hijo de 15 años que lo ayuda, están escuchado su historia, y previendo cómo matarla antes de que la situación se salga de control.

La segunda parte comienza luego de la página 70 aproximadamente; vamos a que Vampyra se ha liberado de sus captores (lo cual ya se sabe que va a pasar porque se anuncia en el prólogo) y que ahora ella busca la ayuda en Daniel, quien claramente se ha enamorado de ella. Vampyra se aprovecha de esto, para poder acercarse a la familia; ella sabe lo riesgoso que es, incluso algo similar le costó caro en el pasado, pero ella está buscando algo en esa casa, alguna pista, algo que le permita conseguir la paz.


“Comenzaba a comprenderla, más incluso de lo que su padre jamás haría. No sabía si aquello era verdad, pero sonaba a verdad, y se negaba a creer que no lo era. No tenía sentido, ella no ganaría absolutamente nada engañándolo… ¿o sí?” Pág. 71


Entre tanto las cosas en la familia Aranda se siguen poniendo más turbias, con José Luis cada día más perseguido y agresivo, con una tía que quiere explicar las cosas pero nadie la escucha, con una hermanita llamada Luz que no se le presta mucha atención al inicio pero después cobra su debida importancia. 


“No entendía la raíz que impulsaba a que su corazón se acelerara con tanto odio, pero debía creer que estaba controlado, que aquello no era obra de nadie para provocar un gran desastre. (…) tenía que creer que tenía razón, que hacía lo correcto. Él solo quería lo mejor para su familia.” Pág. 159


Aquí ya la historia no se siente entreverada, se siente que finalmente se ha encauzado con el propósito de Vampyra, y se da algo similar a una relación amorosa, pero que en realidad no es el típico amorío adolescente prohibido, ya que se forma en su lugar un fuerte vínculo entre la vampira y el jovenzuelo; a costas de todo lo que su padre pueda opinar del asunto, y de lo que moralmente es correcto y su familia está destinada a hacer.

La novela aquí muestra su verdadero potencial, tornándose más ágil en el relato, teniendo una buena construcción de escenarios, y mostrando unos giros en la trama muy violentos e inesperados, partes muy cruentas que sentís que la historia se está poniendo muy oscura y turbia, para lo que parecía ser; mostrando así una madurez en la escritora de los distintos temas violentos que se anima a redactar.


“Nadie, en todo el trayecto, le preguntó si estaba bien. Nadie le prestó ayuda.” Pág. 174


Así también sucede con la construcción de personajes, en los cuales uno puede llegar a sentir una cierta simpatía con algunos, y una gran adversidad con otros (o con José Luis más puntualmente xD).


Si bien el inicio y el epílogo se sienten entreverados, ya que tienen algunos cambios bruscos de eventos y sobre de quien se está hablando, la mayor parte de la historia muestra el potencial que tiene la autora para seguir mejorando dentro de la novela larga (ya nos demostró que lo hizo excelentemente con el formato de cuentos), con su rico vocabulario, y además que llega entretener a alguien, que desde hace un buen tiempo, no le llega mucho lo que es el género vampírico. Se nota su trabajo de querer llevar esta historia a nuestra realidad, trayéndolo a nuestra capital (Montevideo), y tener algo más tangible dentro del mundo fantástico de los vampiros. Considero que lo ideal sería ver este libro en un futuro reeditado y mejorado con más experiencia de su autora, ya que creo que para un lector joven interesado en el mundo vampírico puede llegar a gustarle mucho sentirse en la piel de los hermanos Aranda y su herencia mística.