jueves, 15 de febrero de 2018

Una corte de Alas y Ruina (Una corte de Rosas y Espinas 3)



Autora: Sarah J. Maas
Año: 2017
Páginas: 800
Sello editorial: Planeta

–Atención: Spoilers– intenté hacer una reseña en general de la saga, pero si, no puedo evitar hablar de ciertas cosas, por lo que algún que otro spoiler hay.

Reseña del Primer libro -ACÁ-
Reseña del Segundo libro –ACÁ-

Como habrán visto, los últimos meses he estado inmersa en lo que es la lectura de la saga de ACOTAR, una saga que arranca con un primer tomo que ni por asomo nos muestra en qué se va a convertir en el último tomo; de hecho, es como que si hubiera un abismo entre lo que es el comienzo al final de la historia, pero si es una lectura que va evolucionando a medida que avanzamos en la trama y creo que eso es muy destacable, al punto de que se volvió de mis libros favoritos el segundo y el tercer tomo de esta saga.

En el primer tomo conocíamos a Feyre, una protagonista muy pobre, cuya familia había conocido tiempos mejores, viviendo lejos de un pueblo y sobreviviendo con las pocas cosas que nuestra protagonista conseguía cazar en el bosque. Sus hermanas y su padre vivían gracias a ella, ya que ellas apenas ayudaban con las labores de la casa y su padre, quien había perdido todo su dinero en una mala jugada, vivía en la depresión.  

Feyre, como luchadora incansable buscando alimento para su familia, un día se adentró demasiado en el bosque, y un gran error hizo que se viera transportada al reino de los fae, a quienes tanto se temía, unos seres bellísimos y poderosos, que solo podían morir con flechas de fresno. En ese primer libro apenas conocíamos el universo que Maas había creado para nosotros, parecía ser un mundo medieval con humanos sin grandes tecnologías y, del otro lado de un gran muro, seres mágicos y centenarios. Feyre tiene que enfrentar a una “peste” que está atacando a los “inmortales” fae (mal llamados así porque simplemente tienen largas vidas si nada sale mal) y en eso, conoce un apasionado amor.   

En el segundo tomo el universo se ensancha un poco más, conociendo nuevas tierras y personajes. Además, Feyre se encuentra en medio de dos situaciones muy dolorosas: el reconocer que ese amor apasionado es en realidad una relación tóxica que debe abandonar, y el superar un trastorno de estrés post traumático tras los duros eventos que se presentan al final del primer tomo. Aquí es donde apreciaremos mejor el crecimiento de la protagonista, el sanar volviéndose a aceptar y aprendiendo a amar en una nueva relación cuasi predestinada, pero que no cae en el cliché de un amor a primera vista sino que es algo que se construye junto con algo más animal: “un lazo de apareamiento” para tener las crías más fuertes (y si hay amor, como es en este caso, mejor).  

En el tercer tomo el universo termina de cobrar forma y ya no es lo primordial el enfoque a nuestra protagonista (que ya tuvo dos tomos para conocerla y desarrollarla para que dejen de tomarla como una humana tonta frente a seres centenarios) sino, que los personajes que la rodean pasan a tener una mayor importancia y desarrollo permitiéndonos tener una mayor empatía por ellos, así como también generar simpatías o rechazos por otros nuevos personajes que anteriormente sólo eran mencionados o apenas habían tenido participación en escenarios como Bajo la Montaña. Todas las fichas que se estaban moviendo desde el segundo tomo pasan a cobrar relevancia, demostrándonos que es una historia bien construida y que había toda una planificación de Maas a la hora de traernos esta saga.

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En este tercer y último tomo nos deriva a todo lo que se ha ido preparando en los tomos anteriores. Aquello que era “la peste” del primer tomo pasa a ser un problema más grande que se encuentra amenazando desde el continente lejos de la isla en la que vivimos junto a Feyre, en otro reino de Faes. Algo que se venía gestando desde el primer tomo cobra vigor y nos deriva en una gran “guerra” (No es coincidencia que como se llama a este libro sea ACOWAR por sus siglas en inglés) que me hizo aplaudir a Maas.

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Me explico: la verdad es que subestimé a la autora, no me esperaba que cada detalle que mencionó a la pasada en estos tomos, cada hecho que pareciera menor o sin mayores relevancias, fueran en realidad parte clave de lo que fueran a suceder en las ultimas 200 y pico de páginas de la saga. Me mantuvieron constantemente en vilo los giros que da, sorprenden y muchos no te la ves venir, y la mayoría vienen de la mano de esos comentarios a la pasada, como si terminaran de armar un puzle que la autora fue construyendo. Celebro esa capacidad de la autora de planificar todo, y que realmente supiera describir batallas y no fuera la gran Mayer con su final de la saga de Crepúsculo que están todo el último libro planificando una gran batalla y cuando finalmente están ahí digan “ah no, para, están muy salados mejor no nos matamos entre todos, paz y amor” no, acá hay mucha sangre, dolor y lágrimas para derrochar.

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No pude más que pensar continuamente en esta saga en estos dos meses desde que terminé Una corte de Niebla y Furia y comencé Una corte de Alas y Ruina, porque me enamoré de la relación de Fayre con Rhys; incluso Rhysand pasó a ser de mis personajes favoritos por lejos con su mentalidad tan actual, abierta, comprensiva, que además de su belleza física también tiene una gran belleza interior, y un gran humor socarrón, el hombre perfecto indeed. En general la saga se presenta como bastante progresiva, es decir, como que intenta remarcar que está mal la posición de la mujer como sumisa ante su pareja, que pueda tener la capacidad de elegir ante lo más mínimo, combate los estereotipos y el racismo, y además se presenta como bastante inclusiva en el último tomo presentando parejas gay y bisexuales como algo normal.  

Sí, me dejó tremenda resaca esta saga, casi que me dan ganas de llorar porque la terminé y pensé que no los iba a volver a ver, pero ya me enteré que este año va a salir un 3.1 contando “el después de” los eventos finales del tercer tomo, que servirá de puente para los spin off que están planificados para salir después… pero igualmente yo quedé enamorada de esta pareja protagonista como ya les dije, por lo que me cuesta pensar en el resto de los personajes (o quienes se vengan en un futuro) como protagonistas.

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Yo sé muy bien que tanto el género de romance y fantasía englobado dentro de la segmentación para jóvenes adultos abre todos los prejuicios de quienes no gustan de estas cosas, pero quizás a alguno que esté por ahí aunque el primer tomo le parezca ok, pero no la gran cosa, ya en el segundo se ve conquistado con un romance “como la gente”, siendo esto (que le guste el romance) algo primordial a la hora de elegir esta saga ya que es el tópico principal en los primeros dos tomos. Pero también sé que Maas es como un motor viejo a la hora de escribir, el primer tomo es muy flojo, pero cuando entra a calentar y tomar velocidad sabe conquistar al lector, y como dije más arriba la subestimé mucho, no creí que fuera a terminar tan bien esta saga así que me pongo de pie y la aplaudo: gracias por enamorarme así de los personajes y de una historia que dio su jugo y que deja con ganas de más aunque sea un final de saga bastante cerrado. Un placer haberla leído y agradezco mucho a mis adoradas amigas Stephie y a Sofi por animarme tanto a leer esta historia, y así como ellas me dijeron “el primer tomo es medio meh pero después levanta pila y te va a encantar” yo les digo lo mismo a ustedes y que le den una oportunidad si se quieren dejar conquistar por un bello romance y un final épico.